Wednesday, January 28, 2015

Tu me creaste...


Tú creaste mis entrañas;
    me formaste en el vientre de mi madre.
Salmo 139:13


Dado que este es el primer post de este año ... Feliz Año Nuevo!! Feliz y próspero 2015!

Este mes ha sido un mes lleno de altibajos. Ha sido el mes 'montaña rusa'.  Y en este mes he descubierto mucho sobre mí y sobre mi fe y me gustaría compartir esto con ustedes.

Sentí el dolor de amar a alguien que está lejos y también el dolor de herir a un ser querido que está cerca. Ambos duelen y hacen sentir igual de feo. Me he dado cuenta de que soy un poco más egoísta de lo que quiero admitir y también que tengo más inseguridades de los que puedo mostrar. Supongo que es parte del proceso de crecer, llegar a ser independiente, de ver mis sueños hacerse realidad y darme cuenta cuando algunos podrían no cumplirse.

Salmo 139 vino a mi mente esta mañana después de no tener el mejor día de mi vida ayer. Tal vez recibí una llamada de atención de parte de Dios que me dice no importa lo que hagas, tus errores no son una sorpresa para mí, es parte del proceso de convertirte en  lo que quiero que te conviertas. Sólo tienes que seguir adelante con esto, aprender, cambiar, crecer y convertirte en lo que he planeado para ti.

Algunos de nosotros nos preguntamos por qué ciertas cosas nos suceden. Al igual que ¿por qué alguien se convierte en un asesino?, o ¿por qué el abuso de alguien hacia otra persona?, ¿por qué los niños mueren de hambre en África?. Y yo no lo sé. Podría ser porque los humanos son codiciosos, tal vez Dios quiere que seamos el bien en este mundo donde hay maldad. Él quiere que seamos la luz sí. Pero en este Salmo hay una esperanza para nosotros, en estos lugares oscuros.

Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas;
    que la luz se haga noche en torno mío»,
12 
ni las tinieblas serían oscuras para ti,
    y aun la noche sería clara como el día.
    ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!
Salmo 139: 11-12


No importa dónde estemos, lo que estemos pasando o pasamos, incluso en los lugares más oscuros su luz brilla. Este salmo me muestra que el amor que Dios tiene para mí era la razón por la que me creó. Él sabía todo antes de eso, él sabía mis errores, él sabía que yo le fallaría, y me hizo de todos modos.

Muchas veces he escuchado gente decir que Dios los castiga por los errores que cometieron, no es tanto un castigo, sino las consecuencias de nuestras acciones. Dios estaba listo para castigar a su pueblo muchas veces, pero él les advirtió antes, incluso después de fallar Dios les dio la oportunidad de arrepentirse. Él siempre envió a su profeta para decir a su pueblo: 'Miren chicos, cometieron un error, todavía hay tiempo para arreglar las cosas, arrepientanse y dejen de meter la pata. Tienen una oportunidad aquí, si no lo toman, serán castigados. '
Y la mayoría de las veces cuando se arrepentian Dios los perdonaba. Les daba otra oportunidad. Hoy tenemos a Jesús. Él nos dio la oportunidad más importante, el perdón definitivo. Tomó nuestro lugar y nos dijo que se encargará de nuestros pecados, pasados y futuros, sólo tenemos que arrepentirnos a tiempo.

Y no estoy diciendo que esto es como un pase libre para pecar, pero una vez que entendemos la magnitud de este sacrificio hará un cambio en nosotros. Está haciendo un cambio en mí.

Hoy mis ojos se abrieron a un nuevo yo. Me di cuenta de que metí la pata y que Dios me está diciendo 'Oye mira que te estoy dando una oportunidad aquí, tomala." Y Dios, probablemente, te está diciendo lo mismo.

Él te creó con un propósito. Todo lo que ha sucedido en el pasado, tus errores, todo te ha llevado hasta ser quien eres hoy. Cosas buenas y cosas malas te han hecho lo que eres hoy. ¿Estas contento con eso? Y si la respuesta es no, ¿has pensado alguna vez por qué no? Por supuesto que no sé, he tenido mi parte de una vida emocional difícil, pero Dios me ha bendecido suficiente para ayudarme a pasar por todo esto, y a darme cuenta que no era tan malo comparado con algunos casos que he estudiado en libros . Pero cuando pienso en ello, a veces creo que soy demasiado positiva, pero el hecho de que atravesaste lo malo de tu pasado te da un enorme testimonio de supervivencia. Y si estás en el camino de Dios, si crees que Jesús dio su vida por ti en la Cruz, si te paras a pensar por un momento que valías la pena, todo lo que has pasado es parte del plan de Dios para tu vida. Esto puede sonar cliché, pero él da sus más duras batallas a sus soldados más fuertes, y una vez que estás aquí no eres mas un soldado, tú eres su General, eres su capitán.

Hoy quiero animarte, que si estas pasando por momentos difíciles haz lo que hizo David, no vio el gigante delante de él, contó las bendiciones y las situaciones por las que su Dios le había atravesado y lo ha preparado para este momento exacto. Era todo una capacitación para el cumplimiento de la meta final. En este momento estás en el campo de entrenamiento. Él te está preparando para convertirte en un general, un capitán, para ser su heredero. Y si has tenido un pasado difícil, recuerda que Dios tiene un plan para ti. Él te hizo, te tejió en el vientre de tu madre. Sabía lo que iba a hacer contigo antes de crearte. Él te creó precisamente para ese propósito. Nunca olvides que él tiene un plan y que va a usar lo que has aprendido de todo ello para su propósito. Tu eres su testimonio vivo. No sólo sobreviviste, sino que viniste, viste y venciste.

Él pronto te mostrará el propósito, sólo sigue fijando tu mirada en él y él va a construir el camino por el cual quiere que camines hacia Él.

Que Dios te bendiga y se una bendición para los que te rodean!

Tuesday, December 9, 2014

Un ejercito de huesos secos...

11 Luego me dijo: «Hijo de hombre, estos huesos son el pueblo de Israel. Ellos andan diciendo: “Nuestros huesos se han secado. Ya no tenemos esperanza. ¡Estamos perdidos!” 12 Por eso, profetiza y advierteles que así dice el Señor omnipotente: “Pueblo mío, abriré tus tumbas y te sacaré de ellas, y te haré regresar a la tierra de Israel. 13 Y cuando haya abierto tus tumbas y te haya sacado de allí, entonces, pueblo mío, sabrás que yo soy el Señor14 Pondré en ti mi aliento de vida, y volverás a vivir. Y te estableceré en tu propia tierra. Entonces sabrás que yo, el Señor, lo he dicho, y lo cumpliré. Lo afirma el Señor.” »
Ezequiel 37: 11-14

Estos días he estado luchando un poco en el espiritual. Tengo amigos que están luchando también. Es como si este es el momento de la lucha Espiritual, pero incluso en este momento siento que Dios quiere que yo escriba esto.

Últimamente he estado sintiéndome muy estresada y un poco decepcionada. Estoy en mi valle de huesos secos. Y cuando estas aquí no te das cuenta. Crees que todo va bien hasta que te da sed. Tengo sed y vi este valle. Espiritualmente no soy tan fuerte como lo era antes. He perdido mi enfoque en el Señor a pesar de que todos los días me muestra dónde ir y qué hacer, he perdido mi camino.

La mano del Señor vino sobre mí, y su Espíritu me llevó y me colocó en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Me hizo pasearme entre ellos, y pude observar que había muchísimos huesos en el valle, huesos que estaban completamente secos. Y me dijo: «Hijo de hombre, ¿podrán revivir estos huesos?» Y yo le contesté: «Señor omnipotente, tú lo sabes.»
Ezequiel 37: 1-3

En este versículo el Señor le pregunta al profeta si estos huesos pueden vivir. Si hay alguna esperanza? El profeta responde de la única manera que su fe le permite. Sólo el Señor puede saber. Nuestra esperanza está en Él.

Aquí en este valle toda mi esperanza solo la puedo encontrar en Él. Supongo que al igual que un desierto, Dios permite que estemos en este valle, donde todo esta muerto y da miedo para mostrarnos su gran poder y gracia.

Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos, y diles: “¡Huesos secos, escuchen la palabra del SeñorAsí dice el Señor omnipotente a estos huesos: ‘Yo les daré aliento de vida, y ustedes volverán a vivir. Les pondré tendones, haré que les salga carne, y los cubriré de piel; les daré aliento de vida, y así revivirán. Entonces sabrán que yo soy el Señor.’ ” »
Tal y como el Señor me lo había mandado, profeticé. Y mientras profetizaba, se escuchó un ruido que sacudió la tierra, y los huesos comenzaron a unirse entre sí. Yo me fijé, y vi que en ellos aparecían tendones, y les salía carne y se recubrían de piel, ¡pero no tenían vida!
Entonces el Señor me dijo: «Profetiza, hijo de hombre; conjura al aliento de vida y dile: “Esto ordena el Señor omnipotente: ‘Ven de los cuatro vientos, y dales vida a estos huesos muertos para que revivan.’ ” » 10 Yo profeticé, tal como el Señor me lo había ordenado, y el aliento de vida entró en ellos; entonces los huesos revivieron y se pusieron de pie. ¡Era un ejército numeroso!
Ezequiel 37: 4-10

Dios le habló al profeta y le dijo que profetizara sobre estos huesos. Que les dijera que tengan vida. Dios nos habla hoy. Mientras luchamos en nuestra fe en un mundo lleno de tentaciones y dificultades, Dios nos está llamando a proclamar su palabra al mundo. Para llamar a los corazones muertos, los espíritus muertos. Para levantar los y mostrarles que sólo hay esperanza en él. Pero también para proclamarle a nuestras propias vidas, nuestros propios corazones muertos y nuestros propios espíritus muertos.

Para nosotros, que estamos luchando,  me di cuenta que luchamos cuando Dios nos quiere llevar a un nivel superior. Él nos quiere usar pero de una manera mas profunda. Él no quiere que nos quedemos en esta cómoda rutina que llamamos "vida cristiana". Dios le encanta sacudir las cosas. Toma esto como un tiempo para pensar en lo que Dios está tratando de enseñarte y aprende. Pídele que te a abra los ojos y el corazón y deja que Él te muestre el siguiente paso.

Nos estamos convirtiendo en estos huesos secos. Sin vida. Sin espíritu. En el mundo domina el hambre, muchas personas sin hogar, sin esperanza y en pecado. Al igual que en este versículo estamos en un valle lleno de huesos secos. Es tiempo de profetizar les. Llamarlos a la vida. El ejército de Dios se levantará contra las obras de Satanás y sus demonios. Como cristianos que ya están en su ejército, tenemos que ser fuertes. Él nos entrena en estas luchas para llegar a niveles más altos, nos enseña estrategias para derrotar a Satanás y salir victoriosos. Él ya lo ha derrotado, él sabe y está dispuesto a compartir sus estrategias con nosotros. Vamos a tomar este tiempo para estar con él, vamos a aprender de él. Vamos a profetizar le a nuestros propios huesos secos. Vamos a restaurar nuestra esperanza. A trabajar en nuestra fe.

El profeta tenía una fe muy fuerte, no profetizo con dudas. No fue detrás de lo que vio con sus ojos. He oído hablar mucho a algunos cristianos que dicen que este mundo no tiene remedio, que no son de aquí de todos modos. ¡NO! Quiero decir, sí, por supuesto que pertenecemos a nuestro Padre. Nosotros no somos DE este mundo, pero estamos EN este mundo. Nuestros tesoros no están aquí, pero Dios nos envió aquí para ser luz y sal de ESTE mundo. Tenemos que cuidarlo más. Como dije en un post anterior, dejemos de ser solamente "cristianos de Domingo". Vamos a mostrarle al mundo a diario lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.

Hoy quiero animarte a profetizar en tu valle de huesos secos. En ese lugar sin esperanza. Profetiza Vida, para que Dios traiga su aliento de vida. Tal vez tu lucha es física, como económicamente, tal vez con la escuela, tal vez con tus padres o hijos. Profetiza VIDA.

Tu eres el profeta con el que el Señor está hablando. Tu eres Israel. Tu eres su pueblo. Profetiza el aliento de vida en tu valle de huesos secos. Y levántate. Sal y haz sus obras. Cumple con tu llamado. Todo lo que te ha pasado es parte de tu testimonio. Si tienes que perdonar, ¡hazlo! Si tienes que dejar de lado las cosas que sucedieron y te hicieron daño en el pasado, tómalos como una lección y no como algo malo que pasó. Vamos a levantarnos una y otra vez.

Dios nos está llamando a un nivel superior, responde a su llamado!

Que Dios te bendiga y se una bendición para los que te rodean. Ustedes son la luz y la sal de este mundo. Profetiza a estos huesos secos y ellos tendrán VIDA!

Saturday, April 13, 2013

El Poder de 300...

7 Entonces el Señor  dijo a Gedeón  Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvare, y entregare a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar. Jueces 7:7
 Cuando escribí el título de esta entrada, no pude evitar pensar en la película 300. Sin embargo, a pesar de que suena muy parecido a Hollywood, imagínese 300 hombres que marchan en contra de "Los madianitas, los amalecitas y todos los otros pueblos del oriente que se habían establecido en el valle, numerosos como langostas. Sus camellos eran innumerables como la arena del mar. " Eran muchas muchas personas, y Dios envió a 300 hombres. Pero Él no necesitaba nada más. Él le dijo a Gedeón que habían muchas personas. Dios sólo necesitaba 300 hombres. Los cuales puso a prueba antes de enviar. Necesitaba hombres que estén alerta y dispuestos a hacer lo que él dice. Dispuestos a hacer lo que él hace.

Al principio Gedeón no podía creer que Dios quería usarlo para salvar a Israel. Era un hombre sencillo, con una vida simple. ¿Suena familiar? Muchas veces queremos que Dios nos use, pero cuando se llega a esto, ¿por qué dudar de Él tanto? No somos perfectos, nos falta mucho, y sin embargo, Dios nos usa. Gedeón incluso probó a Dios, para ver si era él realmente quien quería que fuera. PONER A DIOS A PRUEBA?!?! Sí! Y todos hacemos eso. "Dios, por favor envíame una señal, para saber que es realmente lo que quieres." Nos encanta poner a Dios a prueba. ¿Por qué?

Hoy mi pastor habló acerca de la fe. Creo que nos falta mucho de eso. Nuestras vidas modernas consumen gran parte de lo que somos, tanto que no tenemos idea de lo que Dios quiere de nosotros o incluso cuando nos habla. No lo conocemos, porque no lo buscamos. Cuando la iglesia comenzó, los apóstoles y los primeros seguidores podrían ser fácilmente usados por Dios, porque su fe era fuerte. No sólo creían que un día algo va a suceder. Estaban convencidos de su verdad y sabían cómo trabajar para Dios y así hacer de estas cosas una realidad. No tenían miedo de dejar que Dios los use. Ellos sabían lo que Dios quería, porque sabían quién era su Dios. Y esto no tiene por qué cambiar. Dios todavía quiere comunicarse con nosotros como lo hizo con ellos. Pero depende de nosotros. ¿Que estas dispuesto a hacer? ¿Que sacrificios estas dispuesto a hacer?

Nuestras vidas están tan consumidas por nosotros mismos, queremos que Dios haga todo por nosotros, pero no estamos dispuestos a permitir que Él mande en nuestras vidas. Esta semana escuché a un predicador en la radio diciendo: "Tenemos que hacer de Dios, Adonai". Adonai significa Señor, Dueño. Dios es nuestro dueño. Él nos compró cuando fue derramada su sangre en la Cruz. Somos esclavos de la Libertad.  A pesar que suene confuso, es muy simple. Explicó que éramos esclavos del pecado, de la muerte y la oscuridad. Entonces vino Jesús, él nos compró con su sangre y ahora somos libres, pero también somos esclavos de la Luz, del Amor. Somos hijos de Dios. Como nuestro padre, al igual que un padre es el jefe de la casa, él es el jefe de la Casa. El rey, en Su Reino. Un padre sabe lo que es mejor para sus hijos, un maestro sabe lo que es mejor para sus siervos. Para que Dios pueda llegar a ser Adonai, tenemos que dejarlo gobernar nuestras vidas. No piense ¡Ay de mí, pero sepa que si Dios quiere que se enfrente a un ejército de millones, con 300 hombres, no sólo va a ser un ejército de 300 hombres, sino va a ser un ejército CON Dios, de 300 hombres. Dios fue, es y siempre será. Él sabe los planes que tiene para nosotros antes de que nosotros seamos. Él sabe lo que va a suceder antes de tomar cada paso. Entonces, ¿por qué todavía dudar de los grandes planes que tiene para nosotros?

Les animo hoy a confiar siempre en el Señor. Él es Adonai, nuestro maestro, nuestro señor, nuestro dueño. Él tiene grandes planes para nosotros, si tenemos un corazón dispuesto a seguirlo y obedecerlo, seguramente abrirá el camino para nosotros y nos usara.
Si estas luchando hoy con esto, no sabes lo que Dios quiere para ti, o no tienes idea de qué hacer, comienza con el primer paso. La Oración. Entrega todo lo que eres a Dios. Él te creó, y sabe con qué propósito lo hizo. ¿Por qué dudas? Deja que el que lo sabe todo asuma el control, y abra el camino. Al igual que un padre guía a sus hijos, nuestro Padre Celestial seguramente nos guiara hacia a él.

Dios te Bendiga, y se una bendición para otros!

Monday, March 18, 2013

En medio de la Tormenta...

16 Al anochecer descendieron sus discípulos al mar, 17 y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum. Estaba oscuro y Jesús no había venido a ellos. 18 Y se levantaba el mar con gran viento que soplaba. 
Juan 6:16-18
¿Cuántas veces te encuentras en medio de una tormenta, y oras y oras, pero no cambió nada? Bueno, creo que todos hemos estado allí. Te despiertas un día y BAM! estas atrapado en el medio de una tormenta, puede ser física, pero la mayoría de las tormentas están en nuestras mentes. Luchamos con nuestros pensamientos de no ser suficiente, de no poder a quienes nos rodean. O También sentimos que no estamos haciendo lo suficiente en el Reino del Señor. Nos sentimos tristes o vacíos, y empezamos a pensar en todo lo que nos falta. Sí, todos hemos estado allí.

Los discípulos quedaron atrapados en medio de una tormenta, una física, y Jesús no estaba allí. Tenían miedo, pensaban que iban a morir, y Jesús no estaba allí. Ellos oraron y clamaron su nombre, pero él no estaba allí, todavía! Usted ve, Dios siempre está ahí para nosotros, pero nosotros no podemos verlo, porque ignoramos su presencia, es como si nuestros ojos espirituales, están tan enfocados en lo que podemos ver con nuestros ojos naturales, que no podemos ver a Dios trabajar en nuestras vidas. Nuestro enfoque es erróneo. Nos atormentan a causa de lo que sentimos, y vemos, pero no pedimos al Señor que nos enseñe a ver con sus ojos, a sentir como El siente. Queremos que El arregle las cosas, que calme la tormenta para que podamos seguir adelante, pero nunca nos paramos a pensar, que tal vez esta tormenta está ahí para enseñarnos algo. Enseñarnos a confiar en él ...

Mi madre siempre dice: Cuando un amigo te dice que estás haciendo algo mal, escucha. Cuando el enemigo te está atacando, tienes que analizarte, busca esa puerta o ventana abierta que permite al enemigo entrar y atacarte.  Mi madre es más sabia de lo que piensa. La mayoría de las ventanas o puertas están en nuestras mentes. Nuestras mentes controlan todo. Cada uno de nuestros movimientos están controlados por la forma en que pensamos. Tenemos que permitir que Dios controle nuestras mentes, no el enemigo. La forma en que podemos superar nuestras tormentas, es confiando en Dios para hacernos ver lo que El ve. Cuando vemos un obstáculo, él ve la oportunidad de enseñarnos algo que siempre ha sabido, pero todavía tenemos que descubrir, a veces en nosotros mismos.

19 Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo.
Jesús finalmente llegó a ellos de una manera muy singular, caminó sobre el agua. Ellos pensaron que era un fantasma, y ​​tuvieron miedo. Cuando estamos en una tormenta, y oramos sin respuesta. Cuando finalmente obtenemos la respuesta, no podemos creerlo y comenzamos a dudar, pero luego Jesús nos dice: "Soy yo, no tengan miedo".
No debemos tener miedo, debemos confiar que con  Él en nuestro barco, con tormenta o sin tormenta, siempre vamos a llegar a salvo a la orilla.

Mis amigos, mi ánimo de hoy es un poco obvio. Si usted está ahora en medio de una tormenta, no sólo pídale a Dios calmar su tormenta, mejor invitarle a entrar en su barco con usted. Y confiar en Él, para que pueda ver con sus ojos, la oportunidad de aprender y crecer que Él nos da. Al igual que en el desierto, tenemos que aprender a confiar en Él, y ser positivos, porque él tiene un plan perfecto.

Sé fuerte, y que Dios te bendiga!
 
 

Thursday, February 21, 2013

Un buen Futuro...

"11 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza." - Jeremías 29:11
Me encanta este versículo de la Biblia. El Señor nos promete que Él tiene un plan maravilloso para nuestras vidas. Muchas veces nos olvidamos de esto. Nos olvidamos de que Él tiene un plan y que no hay que preocuparse de lo que depara el futuro, siempre y cuando lo estamos siguiendo. Cuando la vida nos golpea duro, y nos tumba es entonces cuando nos olvidamos de este gran versículo  esta gran promesa. Muchas cosas en la vida no salen como planeamos y tratamos de culpar a los demás o a Dios por esto, en vez de darnos cuenta que no es parte de Su plan.

Esta semana he recibido algunas noticias no muy agradables. Cosas que la gente hace con las que no estoy de acuerdo. Pero lo que realmente me impactó fue cuando vi a mi padre en el tráfico de ayer, y no tenía idea de quién era yo. Eso es horrible! ¿Cómo puede la persona que es mi padre, no reconocer a su propia hija? Me hizo sentirme muy mal : (

Entonces vino a mí, mi vida tiene que ser un testimonio. Todo lo que pasa o pasó es parte del propósito y plan hermoso que Dios tiene para mi vida. Con todo esto puedo relacionarme con los demás y llevar el mensaje, con mi propia vida. Ser cristiano no es sólo saber la escritura de memoria, pero se trata de vivir la y realmente sentirla. Cuando usted sabe lo que se siente, puede tocar a los demás de una manera más profunda.

Dios hizo esto por medio de Jesucristo, se hizo humano, pobre, un hombre sencillo, igual que nosotros. Vulnerable a los ataques del enemigo, para demostrarnos que podemos hacerlo. Por medio de Él recibimos la vida, a pesar de que le costó tomar todos nuestros pecados y morir como un criminal. (La muerte que nosotros merecíamos por nuestros pecados)

El Señor hace una gran promesa en este versículo. Promete un futuro, promete esperanza para aquellos que han perdido todo. Cuando te crees que eres indigno, que ni siquiera Dios puede usar tu vida, porque todo el mundo ha perdido la fe en ti, incluso tu, recuerda este versículo. Recuérdate de todos los grandes casos indignos que Dios usó en la Biblia. Recuerda a los apóstoles, recuerda los grandes guerreros cristianos a su alrededor, que están en esta lucha diaria, y son victoriosos. No es una tarea fácil, pero tenemos nuestro escudo y tenemos nuestras armas.

Me gustaría animarlos hoy, para recordar este verso, al salir al campo de batalla. Mantenerse fuerte ya que Él tiene un propósito con esta prueba. No es por nada, Él tiene un plan. Sólo confía en Él y sigue adelante.

Yo sé que Él tiene un plan para mí, para mi familia y para todos los que me rodean. Que vean tu vida como un testimonio vivo de la Palabra de Dios y tocar las vidas de aquellos que lo necesitan.

Sea bendito y sea una bendición.

Thursday, February 7, 2013

Dejando Egipto...


6 "Por tanto, dirás a los hijos de Israel: 'Yo soy el Jehova, y yo os sacare de debajo de las tareas pesadas de Egipto y os librare de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes 7 y os tomare por mi pueblo y seré  vuestro Dios, Y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os saco de debajo de las tareas pesadas de Egipto te 8 Yo os meteré en la tierra por cual alce mi mano jurando que le daría a Abraham, a Isaac y a Jacob.  Y yo os lo daré por Heredad. Yo soy el Señor! '"
(Éxodo 6:6-8)

El domingo pasado, tuvimos un servicio en nuestra iglesia para ofrecer a nuestros primeros frutos. Me encanta este servicio porque me da la oportunidad para agradecer al Señor por tantas cosas que me ha dado. Durante el servicio, sin embargo, nuestro pastor predicó sobre cuando los israelitas eran esclavos en Egipto, y vivieron bajo el yugo del faraón. Explicó que algunos de nosotros, los que trabajamos tenemos jefes que nos tratan como el Faraón trató los Judíos en Egipto. Esto me hizo pensar en la época en que yo era una niña pequeña, y mi madre trabajó muy duro para poder criar a mi hermano y ami. Ella estaba bajo el yugo de algunos faraones, pero nunca dejo que la trataran como tal. En realidad, incluso cuando le dije que estaba bajo su yugo, ella lo negó, diciéndome que a pesar de que trataron de derribar la  ella no los dejo porque ella es la hija del Padre. Mi pastor trató de enseñarnos esta mentalidad. Tenemos mantener la fe en nuestro Padre celestial, y en las promesas que el tiene para nosotros.

Pero creo que no debemos ver esto de Faraón, no sólo como un jefe ignorante, que trata de hacer nuestra vida imposible. Tenemos faraones en nuestra vida cotidiana. Rodeándonos  incluso en nuestra familia. Faraones de todas las formas de tamaños. Puede ser un amigo, que te hace sentir mal contigo mismo, podría ser uno de tus padres, que no te escucha. Puede ser tu marido, que te trata irrespetuosamente, podría ser cualquiera. Pero hay que recordar esta promesa de Dios. Él te liberará de la esclavitud, y te redimirá con gran poder y grandes actos de Justicia  Él te hará a su pueblo! Somos un pueblo especial que él ha rescatado de la esclavitud. De la esclavitud mental, del pecado. Somos propiedad de Dios sellada por la sangre que Jesús derramó en la cruz por nosotros. Él es nuestro Señor y Salvador.

Nunca dejes que el Faraón piense que él tiene poder sobre ti, porque tú eres la hija o hijo del rey, el que reina sobre la Tierra. Tienes que mantener tu fe, y como mi pastor dice: Usted tiene que tomar su promesa de Dios. Él nos prometió prosperidad, porque somos su pueblo. Somos co-herederos con Jesús.

Hoy les animo a algo muy imple. Mantener la fe en este momento de oscuridad, porque Él nos ha prometido a ti y ami cosas maravillosas. Cuando sientas que el Faraón trata de derribarte cada vez de nuevo, lee este versículo otra vez, y recuerda las promesas que hizo a su pueblo. Y dile a Faraón quien es tu Dios.

Sea bendecido, y sea una bendición para los demás.

Cambia el Mundo!!


Mi año ha comenzado Grandioso! Con exámenes pero genial! He estado viendo muchas películas últimamente, y la última película que vi fue Les Miserables. Por trágico que la película pueda ser, la disfrute mucho. Y me gustaría tomar una parte de la película que me ha tocado.

El muchacho que estaba preso, lo habían marcado como un hombre peligroso, y este pastor le mostró misericordia y gracia cuando nadie más lo hizo. Aun cuando trató de pagar esta misericordia y gracia robando, nada cambio, el pastor mostró aun mas misericordia y gracia. Esta misericordia y gracia mostrada por un hombre de Dios, en el nombre de Dios, ha hecho de este hombre marcado por sus pecados, un hombre nuevo.

Así es como debería ser siempre. Incluso cuando las personas se vuelven contra nosotros, no debemos ser rápidos para juzgarlos o condenarlos. Debemos mostrar gracia como Dios nos ha mostrado. Hemos sido perdonados por tanto, quiénes somos nosotros para no hacer lo mismo con los demás? Lo que nos cambia a ser mejores personas, es la gracia y la misericordia, el perdón que Dios nos ha dado. Este cambio puede ser contagioso, podemos ayudar a cambiar a los demás, mostrando lo que Dios ha hecho por nosotros. Y no sólo decirle a la gente lo que hizo, pero haciendo lo mismo que él hizo, con los que nos rodean. Como he escrito en posts anteriores, tenemos que ser como un río, que fluye con el agua, pero luego desembocar en el mar, que es parte de un océano, que está conectado a otros océanos, y se mantiene el intercambio de esta agua que fluye, que viene de la montaña con la gracia y la misericordia. Como seres humanos, todos estamos conectados. Como cristianos, como hijos e hijas de nuestro Padre Celestial, todos somos una familia grande. Una familia siempre y para siempre en crecimiento. Y para que esto sea posible tenemos que compartir y amar a los demás y estar unidos con el amor que Dios nos ha mostrado.

Cuando nos convertimos en cristianos, nos convertimos en parte de un cuerpo que se mueve por el Espíritu Santo. Seamos verdaderamente movidos todos juntos como uno solo, como los ríos están conectados con el mar y ellos a los océanos y todos ellos comparten y son una fuente de vida enorme. Tenemos que ser los que  mueven a este mundo hacia lo que Dios quiere que se convierta.
Una vez, en una predica escuché a un predicador decir, somos los embajadores que traen el Reino de Dios al mundo. Con nuestras oraciones, nos acercamos a Dios.

Hoy me gustaría animarlos a ser ese río, ese punto de partida, ese efecto dominó en la que se inicia una reacción en cadena de la misericordia y la gracia. Sé que este mundo realmente puede cambiar para mejor si podemos ver cómo nuestras acciones pueden afectar a otros. Bueno o malo, siempre se mueven entre sí. Vamos a hacer un buen efecto. Deje que nosotros, los cristianos, e incluso si usted es un no-creyente, vamos a hacer de este mundo un lugar mejor para todos nosotros, empezando por nuestras propias acciones diarias. Vamos a ser una bendición en la vida de nuestros vecinos, sea una bendición para los que le rodean.

Sea bendecido y siga siendo una bendición para los demás.