7 Entonces el Señor dijo a Gedeón Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvare, y entregare a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar. Jueces 7:7Cuando escribí el título de esta entrada, no pude evitar pensar en la película 300. Sin embargo, a pesar de que suena muy parecido a Hollywood, imagínese 300 hombres que marchan en contra de "Los madianitas, los amalecitas y todos los otros pueblos del oriente que se habían establecido en el valle, numerosos como langostas. Sus camellos eran innumerables como la arena del mar. " Eran muchas muchas personas, y Dios envió a 300 hombres. Pero Él no necesitaba nada más. Él le dijo a Gedeón que habían muchas personas. Dios sólo necesitaba 300 hombres. Los cuales puso a prueba antes de enviar. Necesitaba hombres que estén alerta y dispuestos a hacer lo que él dice. Dispuestos a hacer lo que él hace.
Al principio Gedeón no podía creer que Dios quería usarlo para salvar a Israel. Era un hombre sencillo, con una vida simple. ¿Suena familiar? Muchas veces queremos que Dios nos use, pero cuando se llega a esto, ¿por qué dudar de Él tanto? No somos perfectos, nos falta mucho, y sin embargo, Dios nos usa. Gedeón incluso probó a Dios, para ver si era él realmente quien quería que fuera. PONER A DIOS A PRUEBA?!?! Sí! Y todos hacemos eso. "Dios, por favor envíame una señal, para saber que es realmente lo que quieres." Nos encanta poner a Dios a prueba. ¿Por qué?
Hoy mi pastor habló acerca de la fe. Creo que nos falta mucho de eso. Nuestras vidas modernas consumen gran parte de lo que somos, tanto que no tenemos idea de lo que Dios quiere de nosotros o incluso cuando nos habla. No lo conocemos, porque no lo buscamos. Cuando la iglesia comenzó, los apóstoles y los primeros seguidores podrían ser fácilmente usados por Dios, porque su fe era fuerte. No sólo creían que un día algo va a suceder. Estaban convencidos de su verdad y sabían cómo trabajar para Dios y así hacer de estas cosas una realidad. No tenían miedo de dejar que Dios los use. Ellos sabían lo que Dios quería, porque sabían quién era su Dios. Y esto no tiene por qué cambiar. Dios todavía quiere comunicarse con nosotros como lo hizo con ellos. Pero depende de nosotros. ¿Que estas dispuesto a hacer? ¿Que sacrificios estas dispuesto a hacer?
Nuestras vidas están tan consumidas por nosotros mismos, queremos que Dios haga todo por nosotros, pero no estamos dispuestos a permitir que Él mande en nuestras vidas. Esta semana escuché a un predicador en la radio diciendo: "Tenemos que hacer de Dios, Adonai". Adonai significa Señor, Dueño. Dios es nuestro dueño. Él nos compró cuando fue derramada su sangre en la Cruz. Somos esclavos de la Libertad. A pesar que suene confuso, es muy simple. Explicó que éramos esclavos del pecado, de la muerte y la oscuridad. Entonces vino Jesús, él nos compró con su sangre y ahora somos libres, pero también somos esclavos de la Luz, del Amor. Somos hijos de Dios. Como nuestro padre, al igual que un padre es el jefe de la casa, él es el jefe de la Casa. El rey, en Su Reino. Un padre sabe lo que es mejor para sus hijos, un maestro sabe lo que es mejor para sus siervos. Para que Dios pueda llegar a ser Adonai, tenemos que dejarlo gobernar nuestras vidas. No piense ¡Ay de mí, pero sepa que si Dios quiere que se enfrente a un ejército de millones, con 300 hombres, no sólo va a ser un ejército de 300 hombres, sino va a ser un ejército CON Dios, de 300 hombres. Dios fue, es y siempre será. Él sabe los planes que tiene para nosotros antes de que nosotros seamos. Él sabe lo que va a suceder antes de tomar cada paso. Entonces, ¿por qué todavía dudar de los grandes planes que tiene para nosotros?
Les animo hoy a confiar siempre en el Señor. Él es Adonai, nuestro maestro, nuestro señor, nuestro dueño. Él tiene grandes planes para nosotros, si tenemos un corazón dispuesto a seguirlo y obedecerlo, seguramente abrirá el camino para nosotros y nos usara.
Si estas luchando hoy con esto, no sabes lo que Dios quiere para ti, o no tienes idea de qué hacer, comienza con el primer paso. La Oración. Entrega todo lo que eres a Dios. Él te creó, y sabe con qué propósito lo hizo. ¿Por qué dudas? Deja que el que lo sabe todo asuma el control, y abra el camino. Al igual que un padre guía a sus hijos, nuestro Padre Celestial seguramente nos guiara hacia a él.
Dios te Bendiga, y se una bendición para otros!
No comments:
Post a Comment