Thursday, February 7, 2013

Libertad...


Muchas veces queremos crecer rápido, porque cuando te conviertes en un adulto eres libre de hacer lo que te gusta. Tienes libertad, tus padres no mandan mas en tu vida. Y créeme  estoy muy familiarizada con este deseo. Pero cuando eres un cristiano aprendes otro tipo de libertad.

La libertad cristiana tiene un significado completamente diferente. La libertad no es irse de casa, es ir a casa. Cuando Jesús murió en la cruz Él venció a la muerte, y con eso nos dio vida, nos dio la libertad que necesitábamos para volver a casa. Él nos libera de nuestros pecados, para que podamos correr de regreso a nuestro Padre. Nosotros no somos más esclavos de la oscuridad, somos libres en su luz.

Cuando Adán y Eva cayeron en pecado, le dimos la espalda a Dios. Salimos de nuestra casa. Para mantenernos en el camino, el hizo leyes. Las reglas que condenan, que nos amarran. Nos convertimos en esclavos. Ya no estábamos libres. Jesús vino a romper esas ataduras, y nos ha liberado de nuevo. Nuestras cadenas están rotas. Podemos volver a casa. Podemos ir a esa tierra prometida que Dios tiene para nosotros.

Hoy mi aliento es muy simple. Me gustaría que usted tome un momento y acepte esta libertad y compártela con quienes le rodean. Deja de pensar en cuando va a ser libre en este mundo. Acepta la libertad que Jesús nos ha dado, ahora. Y vamos a caminar este camino juntos como hermanos y hermanas. Todos vamos a casa.


Dios te bendiga, y sigue siendo una bendición para otros.

No comments:

Post a Comment